Se nota desde que abres la bolsa
Ese aroma que llena la cocina y no se queda en el olor: café de especialidad con el cuerpo y el sabor intactos, porque llega a tu casa a los días de tostado.
Cuatro pasos, ningún intermediario
La mayoría del café que compras pasó por manos que nadie te nombra. Este no: sabes de qué finca salió y en qué campaña se tostó.
1. La finca
Café de Támesis, Jericó, Jardín y Andes. Sabemos de cuál sale cada bolsa.
2. La tostión
En lotes pequeños, cuidando el punto de cada origen.
3. La bolsa
Se empaca ahí mismo, para que el aroma no se quede en el camino.
4. Tu cocina
Llega a los días, con todo lo que un café tiene para dar.
Un café viejo no sabe mal. Sabe a nada.
No se vence ni huele raro: simplemente se le va el aroma, pierde cuerpo y queda plano. Por eso el mismo grano puede ser memorable o del montón, según cuánto lleve tostado. El nuestro sale a los días, no a los meses.
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El aroma completo
Ese golpe de olor al abrir la bolsa es lo primero que se pierde con el tiempo. Acá lo vas a tener.
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Sabor con carácter
Se siente de dónde viene: sabes el municipio y la finca, no solo que es «colombiano».
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Como lo preparas en casa
En grano si tienes molino, o ya molido para tu prensa francesa, tu V60 o tu cafetera de goteo.
De dónde viene nuestro café
Hoy trabajamos con fincas de estos cuatro municipios de Antioquia. La lista crece a medida que encontramos buen café.
Que no se te acabe el café
Cada campaña sale una bolsa recién tostada hacia tu casa. Sin recordatorios, sin pedidos de última hora, sin mañanas sin café.
- ✓ Llega solo, campaña a campaña
- ✓ Cambias el origen cuando quieras
- ✓ Pausas o cancelas sin penalidad
Entérate cuando abra la campaña
Cada campaña tostamos un lote y sale hacia las casas. Te avisamos cuando se abra, para que alcances a pedir.
Empieza por una bolsa
No hay que comprometerse con nada. Pide una, pruébala, y decides.